viernes, 30 de abril de 2010

Entre el cielo y el suelo


Últimamente me están dedicando más piropos de los que merezco y me estoy acostumbrando a ver la vida desde el cielo, y eso no es bueno porque se pierde la percepción de la realidad. Por ello, no viene mal que de vez en cuando alguien te ponga en tu sitio. A mi me suele pasar con mi ex, cosas de la vida, ni siendo mi ex me libro de sus charlas. Pero lo peor de todo (y lo mejor) es que tiene razón.

El ser humano tiende a compararse con el que está por encima de él y, por eso, siempre está insatisfecho y creemos que hay que seguir subiendo. Pero no por ello somos más felices, podremos tener más dinero, mejor coche, comer en mejores restaurantes, etc, pero en eso no consiste la felicidad. Hay gente que nunca entenderá esto o, en el mejor de los casos, no lo compartirá pero allá ellos.

La verdadera felicidad está en esos pequeños detalles que frecuentemente ignoramos, como la sonrisa de un niño, las palabras de un amigo o el recuerdo de una etapa. Obviamente, esto no es una ciencia exacta y cada persona pensará de manera distinta, pero personalmente yo he sido muy feliz pidiendo dinero para llegar a fin de mes y lo contrario.

Pero lo que siempre he tenido claro que para ser feliz hay dos valores en la vida que no se pueden perder nunca: la libertad y la dignidad. Con ellos, siempre podremos mirar a la cara a todo el mundo sin necesidad de agachar la cabeza. Por desgracia, hay mucha gente que tiene que renunciar a ellos para poder salir adelante o llevar un trozo de pan a sus hijos.

Yo he tenido la fortuna, hasta ahora, de no tener que renunciar a ninguno de ellos, pero creo que a veces puede ser bueno que ocurran cosas que nos hagan volver a pisar el suelo. Después de todo, la vida es más bonita subiendo que bajando.               

Y como no se me ocurría otra forma de caer más bajo, sin perder del todo mi dignidad, hoy os regalo la peor videocanción de la historia, al menos de las que he encontrado.Ante todo, evitad que vuestros hijos la vean y espero que os disguste y me déis los palos que merezco…. 

A veces hago cosas de las que me averguenzo, pero no por ello dejo de hacerlas y hoy es uno de esos días.

lunes, 26 de abril de 2010

El pozo de Arán (Nunca pierdas la esperanza)

Sabemos que los milagros no existen ¿o quizá si?, pero aún así no debemos dejar de creer en ellos. Carlos Núñez y Anabela nos llevan con esta preciosa canción a “El pozo de Arán”, que trata de la historia de una madre que lleva a su hijo ciego a la isla de Arán, donde se obrará un milagro y podrá recuperar la vista.



Ayer entre sueños lo vi tan claro
soñé un lugar, un pozo sagrado.
Soñé que mi hijo estaba curado
y hablé con aquella anciana llorando.
Mi niño en la mirada tiene la noche infinita
el pozo de tu sueño está en Arán en la gran isla.

Hoy verás la luz que inunda todo
verás por fin el sol sobre nosotros.
Verás el cielo grande, azul y limpio,
vas a ver dónde se unen cielo y mar.
Con la vida en tus ojos.

Sé bien que es difícil aunque quisiera
hacer que toda la vida florezca
que hoy termine por fin esta espera
que hoy pueda ver mi niño esta tierra
Hoy pido a las estrellas que bendigan este agua,
que el mundo no te ciegue, que tu noche sea clara

Hoy verás la luz que inunda todo
verás por fin el sol sobre nosotros
Verás el cielo grande, azul y limpio
Vas a ver dónde se unen cielo y mar
Con la vida en tus ojos.

Aunque mi cabeza me dice que esto no es posible, prefiero seguir los consejos de  mi corazón y creer que siempre existe una isla de Arán donde habitan los sueños y las esperanzas de muchas personas que esperan ese milagro.

Como decía un tal G. K. Chesterton, “lo más increible de los milagros es que ocurren”, por eso, nunca dejes de creer en ellos.

 

miércoles, 21 de abril de 2010

¿Se puede permanecer impasible ante algo así?


Esta claro que en España no hemos superado todavía la guerra civil y seguimos inmersos en las “dos españas”. Todas las guerras deben ser muy duras, los de nuestras generaciones no lo sabemos (por fortuna) aunque podemos intuirlo, pero las guerras civiles son todavía más crueles porque unos y otros son “hermanos”.

No me interesa posicionarme de un lado o de otro en este pequeño comentario, no es lo que busco hoy, pero sencillamente tengo que reconocer que, leyendo testimonios de familiares de víctimas, se me ponen los pelos de punta y me viene a la cabeza la pregunta del título.

Este es un testimonio publicado en el diario El País del día 15 de abril:

Hilda tenía cinco años cuando perdió a sus padres, ambos maestros, como ella. "Se conocían desde pequeños, iban siempre juntos. Nunca se habían separado. A mi madre fueron a buscarla cuando iba a abrir el colegio. Ocho años después, en su acta de defunción, escribieron como causa de la muerte: 'Hecho de guerra'. Abrir el colegio de un pueblo era un hecho de guerra. Mi padre fue a buscarla al día siguiente y lo mataron también. Ella está enterrada en una cuneta. A él lo tiraron por un barranco. Son desaparecidos. A las tres hermanas nos separaron, cada una con un familiar. Ya nunca volvimos a estar juntos"

O este otro del mismo diario el día 18 de abril:

"A mi familia la destruyeron. Mataron a mi padre, un campesino analfabeto, por ser de UGT. Vinieron a buscarlo una madrugada. Lo sacaron en calzoncillos, le ataron con unos alambres ... Y lo mataron."
Le faltaban dos meses para cumplir los seis años cuando mataron a su padre, pero la escena se le quedó grabada y, 73 años después, es incapaz de contarla sin romper a llorar. "A mi padre se lo habían llevado hacía unos días y mi madre estaba cosiendo, intentando pensar en otra cosa. Entonces llegó un amigo de la familia y le dijo: 'Mercedes, ha pasado lo peor: Han matado a Miguel'. Mi madre gritó y le dio un cabezazo a la máquina de coser. Empezó a sangrar. Mis hermanos empezaron a llorar al verla a ella con la cara llena de sangre y yo también, aunque entonces no entendía lo que estaba pasando".

Pero los falangistas volvieron. "A los 20 días, se llevaron a mi hermano, que aún no había cumplido los 18 años, a las trincheras para luchar en el bando de los asesinos de su padre. Desertó. Le cogieron. Le mandaron a un campo de concentración en Ávila y luego a otro en Sevilla, y allí lo torturaron hasta la muerte... Y después, volvieron a por ella. La metieron en la cárcel por ser esposa y madre de rojillos. ¿Se imagina lo que le debió de pasar por la cabeza viéndose en una celda, viuda, con un hijo muerto y siete sin padre ni madre? "

Todos sabemos que hay cosas que nunca se olvidan, simplemente se perdonan o se aprende a vivir con ellas, pero viendo la dureza de estos testimonios me doy cuenta que hay cosas que ni se pueden olvidar, ni se pueden perdonar, ni (lo peor de todo) se puede aprender a vivir con ellas.

viernes, 16 de abril de 2010

Hogar, ¿dulce hogar?


Hay veces que parece que las canciones te persiguen allá donde vayas ¿Me estará mandando el destino una señal? Yo siempre he creído en el destino, tanto para bien como para mal. Nos pasamos la vida tomando decisiones y estas decisiones, sin saberlo, van condicionando nuestro destino ¿Acaso no has tenido alguna vez esa sensación? La buena o la mala suerte se encarga del resto.

Esto viene a cuento de una canción que se ha repetido cuatro veces durante las seis horas de mi viaje de vuelta (en emisoras distintas). Se trata de “Sin ti” de Tamara. No la había oído nunca pero me parece una canción tremendamente vitalista:

"Y ahora ya no entiendo la vida si no estas tú
sólo quiero el amanecer que me sabes dar
no quiero contemplarla sola sin ti
no quiero nada sin ti
tu eres mi cielo, tu eres mi mar"


Por un momento me dan ganas de volverme a la playa. Ya lo he decidido, el lunes pido la baja y me voy a vivir a un sitio con mar. Sólo 5 minutos después, cambio de opinión: 

"No es el momento de hacerlo con más de 4 millones de parados"

A veces maldigo mi manera de pensar tanto las cosas, por una vez me gustaría no ser yo y llevar a cabo una sana locura. No sé cuando, pero la haré alguna vez. Mientras tanto me consuelo viendo de nuevo las fotos de la playa.


Al fin llego a casa, tengo hambre pero sólo tengo una lata de lentejas en el armario. Odio las lentejas, pero las regalan al comprar la fabada Litoral, se las daré a mi madre un día de estos. Mañana iré a comprar, pero de momento, me bajaré al chino a comer un “lollito de plimavela” con “aloz tles delicias”.

A veces me averguenzo de mi mismo … pero es lo que hay

jueves, 15 de abril de 2010

Vacaciones en Cádiz. Y al final anocheció ...


Como todo lo bueno tiene su fin, se acabó por esta vez. El lunes vuelvo a la "maravillosa" rutina y no sé cuando volveré por estas páginas, pero espero hacerlo de manera regular.

Pero aquí os dejo unas fotos intentando mostrar lo apasionantes que son los anocheceres sobre la playa de La Barrosa.

Vacaciones en Cádiz o cómo pasar un día cotilleando ...


Intento ir, por segunda vez, a Arcos de la Frontera (la primera fue el día que me perdí y acabé en Sanlucar). Hoy lo intento por otra carretera, esta vez me he estudiado el mapa a fondo, así que hoy no me perderé. Pero el destino me vuelve a impedir llegar a Arcos, la carretera está cortada por obras. Como no tengo plan B decido volver al hotel; hoy voy a amortizar el “todo incluído”.

Con la prensa diaria y el daiquiri en la mano me siento y me pongo a observar a la gente que está a mi alrededor. Siempre me ha gustado observar a la gente, pero no me considero un “voyeur”, sólo me interesa la parte humana de las personas.

Se sienta a mi lado un matrimonio mayor, en torno a los 70. Son extremeños, no me lo han dicho, pero sé reconocerlos. Todavía recuerdo la cara que se me quedó la primera vez que me dijeron:

¡¡¡ Canteatí p’alla !!!

Con el tiempo fui aprendiendo el vocabulario extremeño y, sobre todo, que “cutaíno” no era un insulto. Pero volviendo al matrimonio en cuestión siento envidia sana de verlos ¿Acaso no es bonito poder ir de vacaciones con tu pareja después de tantos años? Se pasan todo el rato en plan “Escenas de matrimonio”, pero se quieren, eso sí, como se querían antiguamente.

Me voy a comer y a lo lejos veo un hombre sólo en una mesa. Es la primera vez que veo a alguien sólo en una mesa y no soy yo, pero según me acerco veo que es el jefe de comedor. A este hombre ya me lo presentó uno de los cocineros el día del partido. Resulta que la Sexta no se veía en las habitaciones, así que le pregunté al cocinero dónde se podía ver el partido, estas fueron más o menos sus palabras:

“Preguntale al señor ese de la perilla. Bueno, mejor no, que es un poco gilipollas, díselo al de la chaquetilla negra”

Ya le había observado otros días, “persiguiendo” a una animadora rubia que, todo hay que decirlo, es preciosa. Pero la animadora no tiene un pelo de tonta y pasa de él. Hay que desterrar de una vez por todas el dicho de “todas las rubias (y, por extensión, todas las guapas) son tontas”. ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? Es verdad, que viendo algunas de las candidatas de Miss España se podría pensar esto, pero se nos olvida que se presentan a un concurso de belleza y no a un test de inteligencia.

Y, si no, ¿qué hubieráis respondido vosotros si un embajador de Rusia os pregunta lo que sabéis de su país? Pues como dijo Miss Melilla en aquella ocasión:

“Rusia es un país muy grande en el que vive mucha gente maravillosa …Y que ha sufrido muchos cambios políticos últimamente”

¿Acaso hubieráis vosotros contestado algo muy diferente? Yo creo que no, pero en cualquier caso, ese día Miss Melilla se convirtió en heroína nacional y el ruso en un capullo.

En mi paseo vespertino y, gracias a una pareja, descubro que se pueden hacer fotos con el disparador automático. Yo siempre me leo todos los manuales, hasta me leí el del microondas, pero como ahora los ponen en pdf dentro de un cd, nunca me leí el de la cámara. Me hice una foto y este es el resultado. Ahora sólo me falta que el flash funcione a la vez.

miércoles, 14 de abril de 2010

Vacaciones en Cádiz. Y sigue sin llover ...


Es verdad que las previsiones metereológicas cada vez fallan menos, pero fallan, por eso nunca hay que perder la esperanza. Según los telediarios de la mañana e, incluso, de El País hoy espera un día lluvioso, pero bueno, al fin y al cabo estoy de vacaciones y eso es lo importante.

Como todavía no llueve, decido ir a Zahara de los Atunes, otro de los sitios privilegiados de la costa gaditana. Muchos famosos tienen casa en las urbanizaciones cercanas, verdaderas mansiones, está claro que el dinero hace posible estas cosas, pero ya podían arreglar los socavones de la carretera de acceso.

De vuelta paso por Barbate (de Franco): ¡¡ Otra vez el tío Paco en mis oraciones !!

No lo puedo evitar, cada vez que paso por algún pueblo de estos, como El Ferrol (del Caudillo) o Llanos (del Caudillo), le tengo que poner la coletilla. Por fortuna, ya las quitaron hace unos cuantos años, muy a pesar de algunos pero ¿Qué pensarían ellos de un pueblo llamado Colmenar de Zapatero o Alcalá de Llamazares? Los pueblos no son de nadie y, si acaso, de sus habitantes.

A todo esto, sigue sin llover y ha salido un sol radiante, por lo que continúo mi viaje hacia Vejer de la Frontera. Este es otro de los pueblos imprescindibles para visitar en Cádiz, eso sí, con unas buenas zapatillas y habiendo desayunado bien, ya que todas las calles están en cuesta. Mientras paseo por las calles de la judería, espero impaciente a que aparezca un bandolero a los Curro Jiménez y me atraque, pero hoy no es mi día de suerte.

Por el camino me llama la atención un placa homenaje a la mujer:


Me viene a la cabeza el problema que tenemos con la violencia de género, van 6 mujeres muertas en abril y sólo estamos a día 13, pero hoy no es el día de hablar de ello, prometo dedicar un post a este tema más adelante.

Vuelvo al hotel y sigue sin llover. En la habitación me encuentro con algo curioso:


Me han hecho una especie de cisne con las toallas, está claro que se están currando la propina. Si me dejan dormir de aquí al final, prometo que me lo pensaré.

Me echo la siesta y sigue sin llover. Bajo a la playa y sigue sin llover. No sólo eso, sino que hace el mejor día de playa de todos los que llevo aquí, así que me lanzo a por mi paseíto diario. Las playas muy largas tienen un problema para los paseantes, que nos ponemos a andar, disfrutando del momento, y no caemos en que tenemos que volver. De repente, miramos hacia atrás y vemos a lo lejos (pero muy a lo lejos) una torre, pues bien, resulta que esa es la mitad del camino.

Acaba el día y sigue sin llover. Desgraciadamente, mañana dan lluvia otra vez y 2 días seguidos no se equivocan.

martes, 13 de abril de 2010

Vacaciones en Cádiz. Un día gris.


Hoy amanece un día gris, tan gris como me siento yo. Todavía sin saber muy bien dónde ir, me subo al coche y me dejo llevar. Tengo media hora de camino, hasta Jerez, para pensármelo. Al final, decido ir hacia Sanlucar.

- ¡¡¡ Mentira !!!, me he pasado y mi orgullo me impide reconocerlo

No tengo GPS y me niego a que una máquina me dé ordenes, llevo toda la vida sin él y siempre he llegado a mi destino, sólo que a veces dando una pequeña vuelta.

Sanlucar no me seduce, pero son famosas sus carreras de caballos en la playa y me puede la curiosidad, así que bajo a ver la playa y sigo camino de Chipiona. Es indudable que este pueblo le debe mucho a Rocío Jurado, los pocos turistas con los que me cruzo no paran de hablar de ella. Es increible cómo llegan autocares llenos de gente a visitar su tumba, sólo Franco tiene más visitas después de muerto que ella. Como cantante pocos dudan que era la más grande, pero los “mosCARDIOnes” le han llevado a ser la más grande en todos los aspectos. 

Siempre he pensado que cuando alguien tiene que estar constantemente recordando lo qué es, realmente es porque no lo es. Me explico: ¿Cuando hemos oído decir alguna vez a Iñaki Gabilondo, Luis del Olmo, Carlos Herrera, Pedro Piqueras, etc qué son periodistas? ¿Y alguien lo duda?  Sin embargo, los “mosCARDIOnes” nos lo recuerdan día tras día.

No es igual ser Licenciado en Periodismo que ser periodista. ¿Acaso no fueron a clase el día que se explico lo que era la ética y la deontología profesional? No sigo por aquí que me caliento.

Sigo mi paseo y descubro algo que me deja perplejo.


El cartel es un poco ambiguo. ¿Se lo están recordando a los policias locales? Quiero pensar que no y que es un aviso de la policía a los habitantes de Chipiona, pero por si acaso me subo en el coche y me vuelvo al hotel, no sea que me vayan a robar y me tengan que defender los "cabezas pensantes".

Por el camino sale el sol ... Es sólo un espejismo y se vuelve a nublar 5 minutos después.

Vacaciones en Cádiz. Un domingo al sol.


Domingo 08:50 horas, se me cuela la camarera en la habitación, quiere limpiar. Vale que esto está lleno de alemanes que se levantan antes de que salga el sol, ¡pero coño! un domingo a esas horas. En fin, hago un nuevo alarde de tolerancia y la pido 10 minutos para vestirme y quitarme las legañas. Abro la puerta para ir a desayunar y allí está esperando, con el mocho en la mano, le saludo y cuando no me ve le saco la lengua.

Por fin parece que el viento nos va a dar una tregua, así que me dirijo hacia Conil. Ya estuve allí hace unos años y tengo que reconocer que me encanta este sitio. Llego al pueblo y me encuentro con una carrera popular, en la meta suena por megafonía “El peligro” de Revólver.

“Y correr dicen que es cosa de cobardes, pero todos somos carne de cañón, 
yo lo soy y no me importa, confesar que más que nadie, 
pero aquí quien no es cobarde por amor”

Luego prosigo mi paseo por el pueblo y me cruzo varias veces con los corredores, me viene a la cabeza la letra de la canción y pienso que no es la canción más oportuna para un día de carreras. Tras unos minutos llego de nuevo a la meta, ya están llegando los corredores. El premio: un plátano, una botella de agua pequeña y una camiseta de estas que encogen al lavarlas.

Sigue sonando Revolver, “El roce de tu piel” y “Si es tan sólo amor”, por lo que deduzco que es el disco de Grandes Exitos. Siempre que escucho este disco echo en falta “Por un beso” y me pregunto por enésima vez por qué no la incluyeron. Me pongo a cantarla:

“Prefiero ser comida de lobos a quemar mi vida pidiendo perdón, 
por ser idiota sólo una noche y hacer un derroche de escaso valor. 
Los años me dicen que el verano no es buen aliado para la razón, 
y entonces manda sólo el instinto y marca el camino del hombre que soy.
...
Por un beso no importa morir, si es tuyo mi amor”

Abandono Conil con dirección a Caños de Meca. Aquí vuelve a soplar el viento, aunque con un límite aceptable. Este es otro de los parajes privilegiados de España.



Tras las fotos de la playa y el paseo de rigor al Faro de Trafalgar, prosigo mi viaje dirección Barbate. A los 5 kilómetros me encuentro con un accidente de autobús, por fortuna no hay victimas mortales, pero está medio atravesado en la carretera y la Guardia Civil nos manda dar la vuelta. Decido volver al hotel y pasar la tarde en la playa de La Barrosa.

Hoy ha sido un buen día, espero que la camarera me deje dormir mañana un poco más ...

lunes, 12 de abril de 2010

Vacaciones en Cádiz o cómo sobrevivir al viento de Levante (y II)


Escarmentado de la experiencia del día anterior, decido pasar la mañana en el pueblo de Chiclana. No había estado nunca, pero tampoco me he perdido nada apasionante. Excepto las casas blancas, el resto es parecido a lo que se puede ver en Getafe cualquier sábado.

Así que, huyendo del bullicio veo un cartel de Medina Sidonia a 18 km. y, en otra de mis ideas geniales, decido subir, desafiando de nuevo al viento de Levante. Tras aparcar en un parking público “gratuito”, pero con un gorrilla esperando para darte los buenos días, empiezo mi nueva lucha con el feroz enemigo.

Aquí, el viento parece que ha pasado antes por el frigorífico, pero un valiente como yo no se puede echar atrás, así que empiezo mi ascensión hacia las ruínas del castillo.

Debieron ser 300 ó 400 metros de subida, pero a mi me pareció el Anglirú. Seguramente, entre el viento y la cuesta, mi estado de ánimo no estaba en su mejor momento para contemplar tanta belleza (a cualquier cosa le llaman castillo, perdón, ruínas), pero al menos, me sirvió para recuperar el apetito.

Tras la siesta de rigor y sin poder dar mi paseo vespertino por La Barrosa ya que el viento estaba en su peor momento, decido pasar la tarde con “mis alemanes”. Según me acerco al bar empiezo a oir unos gritos que desmontan mi teoría de que los alemanes no gritan. El hotel es un complejo en el que casi te da tiempo a hacer la digestión de vuelta del comedor a la habitación



Pero no eran los alemanes, el hotel se había llenado de españoles (casi todos andaluces) para pasar el fin de semana y, de todos es sabido, que hablar bajo no es una de nuestra virtudes.

Cómo no puede ser de otra manera, el día acaba con la victoria del Barça … Mañana será otro día.

Vacaciones en Cádiz o cómo sobrevivir al viento de Levante (I)


De todos es conocido el respeto que se le tiene por esta zona al viento de Levante, pero hoy lo he podido comprobar en mis carnes. Sólo a mi y a unos alemanes se nos ocurre visitar Tarifa con vientos cercanos a 100 km/h. Que lo hagan los alemanes, pase, pero yo me siento como un gilipollas sin otra cosa mejor que hacer.

Tras unos minutos de visita por el pueblo, harto de luchar contra el enemigo para no caerme y con los ojos llenos de una pasta a base de agua y arena, decido refugiarme en un bar a tomarme una caña. Pido la cerveza y el camarero con una sonrisa de oreja a oreja, no se le ocurre otra cosa que decirme:

-          ¡Qué!, Hay un poquillo de Levante ¿no?

Hace 20 años le hubiera tirado la cerveza a la cabeza, pero ahora he aprendido a dar la vuelta a las situaciones (no sin antes haberme acordado de su madre), así que me bebí la cerveza y le dejé 50 centimos de propina.

De vuelta al hotel, me pasé por la playa de Bolonia y visité las ruínas de Baelo Claudia. Obviamente, no tenían un pelo de tontos los romanos y sabían donde tenían que vivir. ¿A qué no existe ninguna ruína romana en Getafe o en Leganés? Pues eso.



Como ya había recibido mi ración de arena, decidí no subir a la duna más famosa de España y me volví al hotel a pasar la tarde con la tropa de alemanes que se alojan durante estos días. La verdad es que da gusto estar con ellos, son educados, discretos, limpios y no gritan.

domingo, 11 de abril de 2010

40 años no son nada

Han pasado 40 años, casi nada, media vida. Y lo mejor es que seguimos aquí, otros no han tenido la suerte de llegar. Ahora vamos a por la otra media y ésta si que no tiene vuelta atrás, por ello me han entrado ganas de contar mis experiencias y de hablar de cualquier cosa que me parezca oportuna.

Probablemente, nunca las leerá nadie, pero me servirán para ir recordando lo que va a ser la segunda parte de mi vida.

Si llegas a ellas, espero que te gusten.

Fernando